Las organizaciones que implantan la norma ISO 50001 suelen tropezar con los mismos obstáculos. Entenderlos de antemano puede ahorrar meses de retraso y miles de esfuerzos inútiles.
Si ya está convencido de que la gestión sistemática de la energía es el paso correcto, este artículo le ayudará a evitar las trampas más comunes. Si todavía está evaluando, comience con 5 señales claras de que su empresa está malgastando energía (y dinero) para aclarar si tiene un problema energético que merezca la pena resolver:
5 señales claras de que su empresa está malgastando energía (y dinero)
Error 1: Tratar la norma ISO 50001 como un ejercicio de papeleo
La trampa:
Se contrata a un consultor para que redacte políticas y procedimientos. Elaboran una carpeta. Usted lo archiva. Las decisiones energéticas se siguen tomando como siempre.
Por qué falla:
La norma ISO 50001 no trata de documentación, sino de comportamiento. La norma espera que se utilicen los datos energéticos, se revise el rendimiento con regularidad y se actúe en consecuencia. Las carpetas sin acción no aportan ningún valor.
Cómo evitarlo:
- Implique a sus equipos de operaciones en el diseño de los procedimientos (ellos saben lo que es realista).
- Pruebe los procedimientos en uno o dos lugares antes de implantarlos en todos.
- Vincule cada procedimiento a una reunión periódica en la que realmente se tomen decisiones.
- Trate el "procedimiento de revisión energética" como una reunión mensual de 30 minutos en la que se revisan los cuadros de mando y se decide qué oportunidades financiar, no como un documento estático.
Error 2: Implantar la supervisión sin crear responsabilidad
La trampa:
Se instalan sensores y cuadros de mando. Los datos fluyen. Nadie los comprueba. Los cuadros de mando acumulan polvo digital.
Por qué fracasa:
Los datos por sí solos no cambian nada. Alguien debe ser el propietario de los datos, revisarlos periódicamente y actuar en función de lo que revelen.
Cómo evitarlo:
- Designe a una sola persona (coordinador energético) con una responsabilidad clara sobre el rendimiento energético.
- Programe revisiones energéticas mensuales con los gestores de las instalaciones; haga que sean puntos del calendario no negociables.
- Hacer visible el rendimiento energético: enviar por correo electrónico un resumen de una página a la dirección cada mes. Mostrar tendencias. Destaque los valores atípicos. Celebrar las mejoras.
- Conectar el rendimiento individual con la responsabilidad: los indicadores clave de rendimiento de los directores de las instalaciones deben incluir objetivos energéticos.
Error 3: Fijar objetivos que no se pueden alcanzar
La trampa:
La dirección considera que "el mejor de la clase consume un 50% menos de energía" y fija un objetivo de reducción del 50% para el primer año.
Por qué falla:
Los objetivos imposibles desmoralizan a los equipos. Al cabo de unos meses de no alcanzarlos, la gente deja de intentarlo.
Cómo evitarlo:
- En primer lugar, establezca unos valores de referencia y conozca los factores de consumo actuales.
- Distinga lo que se puede conseguir en distintos plazos:
- Ganancias rápidas (operativas): aproximadamente un 5-10% en 3-6 meses.
- Proyectos de capital (equipos): 5-15% adicional en 12-24 meses.
- Conductuales/culturales: mejoras adicionales a lo largo de los años.
- Sea transparente: "Reduciremos la intensidad energética un 5% anual durante los próximos tres años. Eso es agresivo pero alcanzable".
- Ajuste los objetivos cuando disponga de más datos; el primer año se trata en parte de aprender.
Error 4: Construir una base de referencia demasiado compleja
La trampa:
Pasar meses construyendo un modelo de referencia perfecto, normalizado en función del tiempo, ajustado a la producción y ponderado en función de la ocupación. Para cuando se termina, el impulso ha muerto y el negocio ha seguido adelante.
Por qué fracasa:
Lo perfecto es enemigo de lo bueno. Una base de referencia con una precisión del 80% que se utiliza mensualmente es mucho más valiosa que una base de referencia con una precisión del 100% que se tarda seis meses en construir.
Cómo evitarlo:
- Empieza de forma sencilla: 12 meses de consumo, normalizado por uno o dos factores (m², número de empleados).
- Mejórela con el tiempo a medida que recopile más datos e identifique los verdaderos impulsores.
- Recuerda que una referencia pragmática ahora es mejor que una referencia perfecta después.
Error 5: Ignorar las ganancias rápidas y pasar directamente a los proyectos de capital
La trampa:
La dirección financia una gran sustitución del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado, pero no soluciona el hecho de que el sistema esté funcionando 16 horas al día cuando las instalaciones sólo funcionan 8 horas.
Por qué falla:
Se gasta capital para resolver un problema que el cambio operativo resolvería gratis. Además, se pierde el impulso de los resultados tempranos y visibles.
Cómo evitarlo:
- Aplique primero los resultados rápidos (0-3 meses, coste mínimo):
- Programación de la calefacción, ventilación y aire acondicionado y optimización de los valores de consigna.
- Controles de iluminación y procedimientos de apagado.
- Formación del personal.
- Haga un seguimiento de los resultados y comuníquelos para que los responsables vean que el sistema funciona.
- A continuación, financie los proyectos de capital en los que el retorno de la inversión sea evidente.
- Utilizar los ahorros rápidos para ayudar a financiar proyectos de capital.
Error 6: Descuidar la gestión del cambio y las personas
La trampa:
Imponer nuevos procedimientos desde arriba ("Éste es su nuevo sistema de gestión energética") sin consultar a los equipos que tienen que ejecutarlos.
Por qué falla:
El personal de las instalaciones ve la gestión energética como un trabajo extra sin ningún beneficio. El cumplimiento es escaso y el sistema fracasa.
Cómo evitarlo:
- Implique a los gestores y operarios de las instalaciones en el diseño de los procedimientos. Que sean ellos quienes den forma a las soluciones.
- Muestre los primeros resultados: "La optimización de la climatización fuera de horario ahorró X euros el primer mes".
- Haga visibles a los campeones de la energía: destaque la rama o la persona que haya conseguido la mayor mejora.
- Enmarque la gestión energética como algo que da a los equipos mayor control y transparencia, no como "más trabajo de la empresa".
Error 7: Perder el impulso tras el primer año
La trampa:
Primer año: se consiguen resultados rápidos, un 8% de ahorro y se celebra. Segundo año: no ocurre nada nuevo. La atención se desvía. Aumenta el consumo. Año 3: Se vuelve al punto de partida.
Por qué fracasa:
Sin una disciplina de mejora continua, las mejoras se desvanecen. Los controles se desvían. Aparece la complacencia del personal.
Cómo evitarlo:
- Planifique por tramos: Año 1 (logros rápidos), Año 2 (proyectos de capital), Año 3+ (oportunidades de próxima generación).
- Mantener las revisiones: las revisiones energéticas mensuales no se detienen después del sexto mes; continúan durante años.
- Documente y mantenga los estándares: si un termostato se optimizó a 22 °C, asegúrese de que se mantiene a 22 °C y no se desvía a 23 °C a mitad de año.
- Introduzca nuevas iniciativas a medida que maduren las victorias rápidas.
- Comunicar continuamente: actualizaciones mensuales o trimestrales sobre los progresos, incluso cuando el mensaje sea "hemos cumplido nuestro objetivo".
Un ejemplo real: cómo funcionó la implantación en un banco
En el proyecto del banco portugués descrito en Eficiencia energética: The Complete Guide to Transforming Costs into Profitability, el cambio a la gestión sistemática de la energía no fue fácil al principio. De repente, los equipos de las sucursales tuvieron acceso a datos que nunca antes habían visto y se esperaba que actuaran en consecuencia. El factor decisivo para el éxito fue que los directores de sucursal se responsabilizaron de su rendimiento de referencia y el coordinador de energía trabajó con ellos para comprender los datos e identificar soluciones. Sin esa colaboración, si se hubiera considerado que "la empresa nos obliga a cambiar", las mejoras no se habrían mantenido. En este aspecto cultural y de comportamiento es donde la mayoría de las implantaciones fracasan o tienen éxito.
Para consultar el estudio detallado del caso y los resultados financieros, véase Eficiencia energética: La guía completa para transformar costes en rentabilidad
Diagnóstico: ¿Está preparado para evitar estos errores?
Antes de seguir adelante con la ISO 50001, pregunte a su equipo:
- ¿Tenemos un coordinador de energía nombrado con autoridad y tiempo dedicado?
- ¿Hemos implicado a los equipos de operaciones en el diseño del funcionamiento real?
- ¿Tenemos objetivos realistas y alcanzables para el primer año (en torno al 5-10%)?
- ¿Estamos dispuestos a empezar con ganancias rápidas, no sólo con proyectos de capital?
- ¿Podemos comprometernos a realizar revisiones mensuales durante los próximos dos años o más?
- ¿Los directivos apoyan visiblemente esta iniciativa o la delegan en personal de nivel medio?
Si alguna respuesta es "no", primero hay que abordarla. De lo contrario, estará abocado a la frustración.
Próximos pasos
Si su empresa está preparada para la implantación pero necesita orientación, el artículo Cómo implementar la norma ISO 50001 en 90 días: una hoja de ruta práctica explica detalladamente las fases, los plazos y los resultados.
Para conocer los argumentos empresariales más amplios y los resultados financieros detallados de una implantación real, consulte Eficiencia Energética: La guía completa para transformar los costes en rentabilidad.
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